miércoles, 30 de septiembre de 2009

Rajoy sobre la Gürtel: "En Valencia apoyan a Madrid 2016"


El presidente del PP, Mariano Rajoy, ha respondido con su típica ironía gallega a una pregunta sobre si, a su juicio, deben producirse dimisiones en el PP de Valencia, acosado por las últimas informaciones sobre el 'caso Gürtel': "En Valencia, como todos los españoles, apoyan la candidatura de Madrid 2016 y se van a llevar una alegría".
Nada más.


Pujalte tacha de "preocupante" la situación del PP valenciano
El diputado conservador fue desplazado por el PP valenciano en las generales de 2008


El diputado del PP Vicente Martínez-Pujalte ha calificado de "preocupante" la situación que atraviesa el PP de la Comunidad Valenciana por las acusaciones de financiación ilegal que salpican a Francisco Camps, Vicente Rambla y Ricardo Costa.


Pujalte, que durante las cuatro legislaturas anteriores ocupó un escaño en el Congreso de los Diputados por la provincia de Valencia, declaró a un grupo de periodistas que es necesario adoptar "medidas contundentes".

Aseguró que coincide plenamente con la dirección nacional, que el lunes pidió un esfuerzo al PP valenciano para que se explique mejor y adopte algún tipo de decisión.

Pujalte, que en las elecciones generales de 2008 fue desplazado por el PP valenciano de las listas y tuvo que presentarse como candidato por Murcia -su tierra natal-, respaldó la actitud que está manteniendo la dirección nacional del PP a través de Mariano Rajoy y María Dolores de Cospedal.

El PP pide a Rajoy que tome medidas ante la pasividad de Camps

Mariano Rajoy pidió al Partido Popular de la Comunidad Valenciana (PPCV) que se explicase “bien”. María Dolores de Cospedal les exigió “contundencia”. Pero ni una ni otra solicitud han sido atendidas. No al menos como muchos dirigentes conservadores esperaban. Pensaban que se adoptarían medidas drásticas. Y estas no han llegado.

Sin embargo, el secretario general del PP valenciano, Ricardo Costa, se esforzaba ayer por probar que habían cumplido las órdenes de la dirección nacional. Se defendió argumentando que habían puesto en marcha cuatro iniciativas “excepcionales”: una auditoría externa de las cuentas del partido, el envío de la contabilidad al Tribunal de Cuentas para que vuelva a revisarla, una denuncia contra los autores del informe policial y una comisión de investigación parlamentaria sobre las cuentas del PP y del PSOE.